Tratamientos con Ácido Hialurónico

El ácido hialurónico es una molécula presente de manera natural en la piel, responsable de mantenerla hidratada y con volumen.

En medicina estética, se utiliza como un relleno dérmico para restaurar el volumen perdido, suavizar arrugas, y esculpir el contorno facial, proporcionando un aspecto fresco y rejuvenecido de manera sutil y natural.

Este tratamiento es uno de los más versátiles y seguros, ya que el ácido hialurónico es biocompatible y se reabsorbe de manera gradual por el cuerpo.

Los tratamientos con ácido hialurónico permiten mejorar múltiples áreas del rostro, tales como:

Relleno de labios

Aumenta el volumen, redefine el contorno y mejora la hidratación de los labios, permitiendo desde una sutil mejora hasta un aumento más pronunciado, según las preferencias del paciente.

Surcos nasogenianos

Reduce la profundidad de las líneas entre la nariz y la boca, devolviendo una apariencia más joven y relajada.

Pómulos y mejillas

Aporta volumen en zonas donde se ha perdido, esculpiendo y elevando el rostro para un efecto lifting sin cirugía.

Ojeras

Rellena la zona hundida bajo los ojos, mejorando la apariencia de las ojeras y devolviendo luminosidad a la mirada.

Definición de mandíbula y mentón

Mejora el contorno facial, definiendo una mandíbula más marcada y equilibrando las proporciones del mentón.

Estos procedimientos son ambulatorios, con resultados visibles de inmediato y con una duración que puede variar entre 9 y 12 meses.

Además de los beneficios estéticos, el ácido hialurónico aporta hidratación profunda a la piel, mejorando su textura y elasticidad. Tras el tratamiento, el paciente puede retomar sus actividades cotidianas sin tiempo de recuperación, ya que es un procedimiento mínimamente invasivo y con muy pocas molestias.